Los centros de trabajo en España y Portugal son:
- 10 fábricas de pan, bollería, pastelería y tostados en España
- 1 fábrica de pan en Portugal
- 73 Delegaciones de Venta
- 1.200 rutas que cubren toda la península ibérica, Islas Baleares y las Islas Canarias
- Plantilla media de más de 3.600 empleados
La idea había surgido de forma espontánea en reuniones con consumidores, pero fue en Canarias en primer lugar,
donde el mercado del Pan Sin Corteza representa más de un 20% del mercado de pan de molde total, donde realizamos
el lanzamiento de BIMBO Sin Corteza.
Los resultados de las investigaciones entre consumidores ya apuntaban a que la aceptación del producto alcanzaría
cotas altas.
El consumidor es el que tiene la palabra. La demanda de BIMBO Sin Corteza superó nuestra capacidad de producción,
así que debimos de invertir en nuevas líneas de producción para poder hacer frente a esta demanda.
Las mermas industriales, entre las que se cuenta la corteza del pan sin corteza, se venden a terceros para
la fabricación de piensos para la alimentación animal.
Está generalmente aceptado que se está produciendo un rápido incremento a nivel mundial en el número de personas
que padecen sobrepeso u obesidad. La mayoría de estas personas son de mediana edad y no han ganado repentinamente
este peso, sino de forma suave pero que, si no se controla, se convierte en un riesgo severo de padecer obesidad,
enfermedades coronarias, diabetes, etc.
También existen muchas dietas restrictivas en las que se suprime la ingesta del pan como un elemento desencadenante
de esta obesidad. Lo que se necesita es una dieta que ayude a controlar el peso.
Numerosas investigaciones científicas-entre ellas el estudio C.A.R.M.E.N. (Carbohydrate Ratio Management in
European National diets)-en el que BIMBO colaboró aportando producto durante todo el período de tiempo que duró
el estudio, ha demostrado que los hidratos de carbono (entre ellos el pan) juegan en la dieta un papel muy
beneficioso para la prevención y tratamiento de la obesidad.
En este estudio se investigó los efectos de una reducción en la dieta del 10% de energía procedente de la grasa,
con un incremento simultáneo de este mismo 10% de energía a partir de los hidratos de carbono complejos, entre
ellos el pan.
El Estudio C.A.R.M.E.N. demostró, por primera vez en una situación de vida real y en cinco países diferentes,
que las personas normales pueden controlar su peso sencillamente disminuyendo la ingesta de grasas y aumentando
la de hidratos de carbono, sin necesidad de seguir un régimen restrictivo.